MIMULUS REVISITADO

Revisitar a Mimulus es rodearlo y mirarlo con ojos indagadores por cada uno de sus recovecos, a través de las ventanas de sus múltiples facetas, para descubrirlo en todo su magnífico potencial.
En nuestras clases nunca nos parece suficiente insistir en el tema de las conjugaciones verbales en relación a esas 38 flores sanadoras que Edward Bach nos legó señalándonos que ellas conforman un sistema, lo que equivale a entender que todas ellas se interrelacionan y se necesitan entre si de un modo preciso, sin perder por ello ni un ápice de sus singularidades. De este modo, hay 12 flores sanadoras que pueden ser conjugadas con el verbo SER. Por ejemplo, decir YO SOY VERVAIN, o YO SOY CERATO, o YO SOY MIMULUS. Con lo cual estamos afirmando que las singulares características de Vervain o de Cerato o de Mímulus o de alguna de esas 12 plantas cuyas flores poseen una energía virtuosa en armonía con nuestra alma, nos definen. El verbo SER entonces nos sirve para referirnos a esas 12 de las 38. Nada más. En cambio, el verbo ESTAR se pone a nuestro servicio para referirnos a ¡las 38! Tal cual, porque, bien lo dejó claro el propio maestro, su sistema floral alude a 38 ESTADOS EMOCIONALES en los cuales podemos estar en determinado momento.
Mimulus es una de esas 12 plantas que él llamó LOS DOCE CURADORES o DOCE TENDENCIAS DE PERSONALIDAD. Y así es. La práctica clínica lo confirma día a día. Veamos de qué manera funciona esto:
DOCE CURADORES= Bach se refiere a LA FLOR. Es la flor la que con su energía acude presta en nuestra ayuda cuando nuestra Alma se ve arrinconada allá, en el último rincón de nuestras profundidades, avasallada por la poderosa Personalidad. Poderosa porque somos nosotros mismos quienes le hemos entregado ese poder. Es la flor la que porta la energía que cura, que sana al devolver al Alma su luz.
DOCE TENDENCIAS DE PERSONALIDAD= Aquí, nuestro maestro Bach se refiere a la planta. Esa planta o arbusto o árbol que en cada característica nos está mostrando como es…y como somos. ¡Qué portento! Esto es lo mismo que decir que nuestra Personalidad está reflejada de pé a pá en una de las 12 plantas CUYA FLOR NOS SANA.
Este es un tema que todo terapeuta debería tener incorporado en su bagaje de tal.
Por ejemplo, alguien puede decir con toda propiedad YO SOY MIMULUS, porque la planta de Mimulus calza exactamente con su personalidad o modo de pararse en el mundo. Porque Mimulus en flor representa la LECCION QUE HA VENIDO A APRENDER. Pero también otro alguien puede decir en ese mismo momento YO ESTOY MIMULUS, porque se encuentra en un estado emocional que puede verse sumamente beneficiado con la ingesta de la energía floral de Mimulus.
Ahora, revisitemos a Mimulus.
Lo vamos a hacer primero mirándolo como un estado emocional, en atención a lo que ha estado sucediendo en el mundo e impactando en las emociones de la mayor parte de la humanidad, provocando reacciones de la más diversa índole. En la próxima entrada al blog lo miraremos como una de las 12 flores sanadoras y/o 12 tendencias de personalidad.
La persona en estado Mimulus no tiene miedo ni aprensión de sí misma, de las reacciones que pueda presentar ante algo amenazante, sino que le teme al afuera, a las posibles amenazas, a lo que desconoce y puede representar algo peligroso para su integridad. Bien lo señaló Bach: miedo a cosas conocidas, a las cosas del mundo.
Su actitud es de alerta, en lugar de mostrar ansiedad, enfrenta con cautela. Esta actitud le da tiempo para hacerse cargo de la situación, para considerar las distintas variables y, esto es muy importante, para poder decidir si el conjunto de todas estas variables representa un todo en el cual confiar.
La persona en estado Mimulus aparece cauta, prudente, guardando una distancia que es lo que le permite evaluar la situación antes de poder confiar. Esta palabra, evaluar, resulta clave en el estado emocional Mimulus, porque es la base sobre la que construirá su confianza y abandonará sus aprensiones.
Evalúa porque teme al juicio ajeno, a exponerse innecesariamente, a las reacciones imprevistas de quienes le rodean, a la aparición de sucesos impensados que lo pudieran afectar. Cuando ya ha evaluado, cuando ya siente que puede confiar, caen sus reservas, se va entregando a la situación ya sin mayores aprensiones.
Decíamos más arriba que el estado emocional Mímulus campea hoy por hoy en el mundo, el que se ha tornado espinudo y amenazante para grandes grupos de personas. Pensemos en las oleadas migratorias por obligación, grandes grupos de personas que deben abandonar sus hogares, sus familias, sus países de origen, para tener que buscar un lugar entre desconocidos, en entornos donde todo es difícil, partiendo muchas veces por el idioma, por la cultura, por el clima y muchos factores más que generan una enorme tensión repleta de aprensiones y miedo. Pensemos en las personas que ya estaban ganando confianza, que sentían crecer bajo sus pies raicillas que las conectaban con estos nuevos entornos y comunidades, que habían evaluado con el corazón en la mano, estremecidos, anhelantes, y habían podido reunir elementos cuya suma les era tranquilizadora. Y de pronto –pienso en la pequeña ciudad de Chemnitz en la Sajonia alemana y el brote ultranacionalista que exige limpiar el país de extranjeros inmigrantes- les retumban en oídos y corazón los gritos hostiles que quieren acorralarlos para que se devuelvan por donde vinieron. Miedo, infinito miedo. Temores que corren por la sangre y estremecen la carne ya tan maltratada.
Desde esta atalaya invito a mis colegas terapeutas florales en todas las latitudes donde palpiten corazones estrujados de miedo, corazones que han estado evaluando, esperanzados, lo que les rodea y anhelan sentirse confortados por la confianza de saberse seguros y a salvo, a echar mano de Mimulus. A llevar su ayuda floral a los lugares que acogen a los migrantes, que acogen a los asustados y temerosos porque el mundo que contemplan parece guardar para ellos tantos peligros.
Hasta pronto!

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Published by: mariaestercespedes

Soy Terapeuta Floral desde el año 2002. Número de Registro de la Asociación Gremial de Terapeutas Florales de Chile: 253 y dela SEDIBAC con el registro 2104 Autora de los libros "Terapia Floral para niños de hoy" (en conjunto con la Dra. Amanda Céspedes) , "Flores: Energía que sana" (en colaboración con Cecilia Gálvez), y Era una Gotita, del 2016, todos publicados por Ediciones B

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